Un lugar donde todos los días son viernes

Elige un trabajo que te gusté y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida

“Elige un trabajo que te gusté y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” Confucio

Durante muchos años solo conocí una manera de ver la semana. Odiaba esa sensación de llegar a la oficina los lunes y que al dar los buenos días y preguntar “¿Que tal?” me respondieran con un “Aquí de lunes”. Después venía el famoso ” Aquí de martes”, para un día más tarde llegar al “Ya estamos a mitad de semana” de los miércoles, el “Ya no queda nada” de los jueves que desembocaba en un ansiado “¡POR FIN ES VIERNES!”. La expresión de los ojos iba tornando de una alicaída tristeza llena de sueño escondido entre las pestañas a una irradiacion de brillante entusiasmo. El fin de semana se convertía en una carrera contrareloj de tareas por acabar, amigos con los que quedar y sueño que recuperar. Los domingos a partir de las 19 horas la depresión sobrevolaba mi hogar y horas más tarde vuelta a empezar. 

He descubierto el lugar donde los fines de semana no existen y todos los días son viernes. Donde nadie sabe en que día vive ni le importa. Un lugar donde se trabaja descalzo y despeinado. Donde no existen los trajes, ni las corbatas, ni los tacones. Donde a nadie le importa si el vestido que llevas lo compraste en el mercadillo. Donde un tatuaje es una historia que contar, no algo que esconder bajo una camisa. Un mundo en el que un día de descanso es perderse al tiburón ballena que se asomó de casualidad y sin previo aviso. En el que trabajar más no solo se traduce en más dinero, es también esa sensación de sentirse vivo cada minuto. Un sitio donde se vive sin cocina, sin televisión, sin lavadora y sin 100 gb de fibra óptica y la gente sonríe todos y cada uno de los días de la semana. Donde las cosas más valiosas no se miden por unidades sino por experiencias.

Bucea hoy, trabaja luego

Bucea hoy, trabaja luego

Ese lugar esta en muchas partes pero el 90% de la población vive privado de ello. Se llama “descubrir el trabajo de tus sueños” y está escondido en el corazón de cada uno de nosotros. A veces está tan enterrado que no somos capaces de encontrarlo, otras es tan inaccesible que nos rendimos antes de buscarlo. Otras ni siquiera somos conscientes de que existe y nos dejamos llevar por la corriente, asumiendo que nuestro destino está escrito en las estrellas y que es imposible de modificar. Muchas veces las circunstancias de la vida nos hacen tener que abandonarlo por el camino. Pero casi siempre conlleva un sacrificio que no estamos dispuestos a asumir, puede que sea invertir más tiempo o más dinero o simplemente tener que mudarse de ciudad y alejarse de los que más quieres.

Dicen que nunca se es lo suficientemente mayor para coger las riendas de nuestra vida. Las oportunidades perdidas del pasado pueden convertirse en ese impulso que necesitamos ahora para dar ese giro de 180º que buscamos. El único requisito indispensable es la paciencia, esa que se nos escapa por cada poro de nuestra piel cuando nos resignamos.

Si ellos pudieron ¿porqué no podemos nosotros también?  Para, reflexiona, piensa,  tómate tu tiempo, busca en lo más profundo de tu ser hasta que encuentres lo que realmente mueve tu mundo y ve a por ello con toda la energía que tengas.

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Nunca es demasiado tarde para ser feliz todos y cada uno de los días de la semana y vivir en viernes en modo repeat :)

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