Evaluación 2014 y propósitos para el 2015

“Si quieres cambio verdadero, pues camina distinto” Calle 13

Todos los finales de año nos pasa igual,  nos paramos durante un rato a hacer balance. Recordamos como lo empezamos y los propósitos que nos hicimos, nos arrepentimos de las oportunidades desaprovechadas y nos regocijamos con las batallas ganadas. No podemos evitar esbozar una sonrisilla cuando nos acordamos de ese día que nos marcó o torcemos la boca cuando recordamos esa lagrimilla que se nos cayó sin querer. Todos los años la misma historia, nos da la sensación de que podríamos haber hecho más de lo que al final hicimos y nos prometemos que el año que viene será distinto. Y así se nos pasan los años.

Mi retrospectiva de este final de año va más allá, se remonta al día en que empecé a darme cuenta de que mi vida llevaba un rumbo que yo no estaba dirigiendo. Pienso en todas las veces que quise volver a coger el timón y la tormenta me lo volvió a arrancar. Hoy mi año acaba de otra manera. Escribo estas lineas en un apartamento vacío, con las paredes desnudas y un montón de recuerdos amontonados en cajas. Este año una melodía se metió dentro de mi y me empujó a ese cambio que no terminaba por llegar. Los acordes inventados por un tal Visitante llegaban desde el lejano Puerto Rico, salían de la boca de un tal Residente y se alojaban en la Calle 13. Tan profundo se me metieron sus palabras que tuve que salir a hacerlas caso. Porque para encontrar cambio verdadero tan solo tienes que caminar distinto.

“La renta, el sueldo, el trabajo en la oficina, lo cambié por las estrellas y por huertos de harina. Me escapé de la rutina para pilotear mi viaje porque el cubo en el que vivía se convirtió en paisaje. Yo era un objeto esperando a ser ceniza. Un día decidí hacerle caso a la brisa”

Tantos años poniendome excusas para no cambiar y este 2014 voy y decido tirarlas todas a la basura. Me inventé una nueva Silvia, más fuerte, más decidida, más intrépida. A veces cuando esta nueva versión de mi misma flaquea me acuerdo de todas las cosas que empecé o continué haciendo para demostrarme a mi misma que puedo hacer lo que me proponga. Siguiendo el ejemplo del autor del blog Vivir al máximo hago mi propio balance del año que dejamos atrás con sus cosas buenas y malas.

Lo mejor del 2014

– Volví a montar en longboard venciendo al miedo que me daba caerme, descubrí que las caídas solo ayudan a seguir aprendiendo. Aunque también descubrí que caerse con 32 años duele más que con 20 y las heridas tardan más en cicatrizar. Pero como dice mi colega Pin “El dolor es pasajero, pero la gloria es eterna”.

– Me propuse aprender a hacer snowboard y aunque estuve más tiempo en el suelo que en la tabla tengo ganas de seguir aprendiendo.

– Comencé a correr a pesar de que me lo desaconsejaron por diagnosticarme condromalacia rotuliana en ambas rodillas hace unos años. Aun resuenan en mi cabeza las palabras “enfermedad crónica” y me alegra saber que con las herramientas adecuadas y un poco de tesón puedes vencer casi cualquier cosa. Empecé a correr en marzo y hoy 31 de diciembre he completado mi primera 10k. Descubrí que correr es un de los deportes más agradecidos que hay, reportando resultas rápidamente. Olvídate de las cremas anticelulíticas y calzate unas buenas zapatillas de running.

– Conseguí terminar mi primer triatlón en modalidad supersrpint. Quizá uno de los retos más sorprendentes de mi vida :)

– Hice parapente dejando atrás el vértigo.

– Tuve mis primero contactos con la meditación, con la que descubrí que la verdadera felicidad viene desde dentro y que hay que liberar la mente para realmente conseguir paz interior.

– Aprendí que si realizas pequeñas cosas que te dan algo de miedo vas preparándote poco a poco para hacer aquellas que te dan mucho más miedo. Vas entrenándote para salir de tu zona de confort.

–  Comencé un master en marketing digital y sé que mi futuro vendrá marcado por esta elección.

– Tomé la decisión de dejar un trabajo que no me gustaba para tomarme un tiempo de reflexión.

– Empecé mi propio blog desde cero con ayuda de internet y unos amigos informáticos.

– Conozcí Oslo y Cracovia y volví a recorrer las calles de mi querido Berlín.

– Subí el monte Gorbea, pico más alto del Pais Vasco, 1.482 metros.

– Estoy a punto de emprender el mayor de los retos, viajar durante un tiempo indefinido por el sudeste asiático.

– Terminé un libro en ingles. El guerrero pacífico (2007)

Lo peor del 2014

– Deje de ir a clases de pilates y aunque encontré unas clases de Yoga online, cuando comenzó el verano las abandoné y no he sido capáz de retomarlas.

– Estuve a punto de caer en depresión cuando me vi a mi misma con una crisis existencial y me bloqueé. Durante dos meses no fui capaz de reaccionar, pero esto me sirvió para cambiar el rumbo de mi vida.

– Aunque comencé a meditar no he sido constante con ello.

– Continúo procastrinando y dejando las cosas que empiezo a medias.

– Al comenzar a correr y nadar, dejé de lado el gimnasio, lo que no es bueno para los musculos que protegen mis rodillas.

– Cuando acabó el verano no retomé las clases de inglés y ya no veo muchas series, por lo que, aparte de estar leyendo el libro La semana laboral de 4 horas: 4ª edición ampliada (NO FICCIÓN 2 GENERAL) en inglés no he hablado ni escuchado mucho en ese idioma.

– Dejé a medias el libro El Poder del Ahora: Un Camino Hacia La Realizacion Espiritual que me recomendó mi amiga Hairen, el cual tiene una de las frases que más me han marcado este año: “Si encuentra su aquí y su ahora intolerable y lo hace infeliz tiene tres opciones: apartese de la situacion , cambiela o aceptela totalmente”

– Sigo siendo demasiado impulsiva e impaciente lo que me lleva a hacer/decir cosas que no debo en muchas ocasiones.

Y un buen balance de año siempre debe ir acompañado de una lista de propositos, espero cumplir al menos algunos de ellos.

Propósitos para el 2015

– Profundizar en la meditación e integrarlo en mi día a día.

– Aprender a hacer surf

– Seguir corriendo y acabar una media maratón

– Utilizar los conocimientos que adquiera en marketing digital como un medio para conseguir ingresos pasivos.

Leer más en inglés. Leer más en general.

Disfrutar del camino y no preocuparme tanto por el futuro.

– Retomar el yoga.

– Visitar todos los paises del sudeste asiático en al menos un año.

– Y sobre todo bailar como si nadie estuviera mirando. Te voy a contar un secreto, hagas lo que hagas siempre habrá alguien que te critique, así que será mejor que lo hagas de todos modos.

Y tú ¿te has parado ya a hacer tu balance y tus propósitos? Anímate a escribir una lista, te ayudará a hacer un repaso del año y fijar unos objetivos para el siguiente.

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