5 cosas que correr puede enseñarte sobre la vida

Mis zapatillas de correr. I love runn

Mis zapatillas de correr. I love runn

“Y es que razones para seguir corriendo no hay más que unas pocas, pero si es para dejarlo hay para llenar un trailer” Haruki Murakami

Ayer fue la primera vez en 17 días de viaje que salí a correr. Hice 3 kilometros en 20 minutos. Es un tiempo totalmente ridículo pero no madrugé demasiado por lo que a las 10 de la mañana tuve que parar con el cuerpo empapado en sudor. La próxima vez que pongas como excusa para no correr el frio que hace intenta imaginarte correr a 30 grados con una humedad del 70% y el sol azotandote en la cara. Correr en invierno es mucho más agradecido que en verano, si dispones de la indumentaria adecuada y un poco de motivación.

El autor de la cita que encabeza el post es un prestigioso novelista japonés que no muchos conocen en su faceta de maratoniano y triatleta. Comencé a correr hace algo menos de un año y me recomendaron leerme el libro en el que relata su experiencia como corredor de larga distancia, De qué hablo cuando hablo de correr . Este japonés de 66 años corre cada año una maraton y realiza un ironman. En el libro relata como pasó de regentar un local de jazz en el que empleaba casi la totalidad de su tiempo a dedicarse a escribir y correr. Murakami es un corredor de esos de los de verdad, de los que se calzan las zapatillas 7 días a la semana y recorre una media de 70 km, no como los que nos queremos llamar corredores por salir 2 o si los astros se alinean 3 veces por semana.

De que hablo cuando hablo de correr. Haruki Murakami

De que hablo cuando hablo de correr. Haruki Murakami

Soy consciente de que esto de correr se ha puesto de moda, podría decirse que soy una hipster de los deportes. En terminos más “cool” se me denominaría una “runner” que practica “running” y se apunta a 5K y 10K. ¿Cuanta clase eh? Queda mucho mejor que decir que voy a correr una carrera de 5 kilómetros porque me gusta hacer “footing” de vez en cuando. ¿Que fue del footing? ¿En que momento se decidió que había que cambiar el término?

Pero volviendo al caso, correr jamás fue una opción en mi vida. Hace unos años se me diagnosticó condromalacia rotuliana que viene siendo un desgaste en los cartílagos de las rodillas. Esta “enfermedad crónica” me tuvo unos cuantos meses arrastrandome allá por donde iba, buscando sillas y banquetas en las que sentarme e incluso llegué a llevar una silla plegable en el maletero del coche por si acababamos en alguna fiesta en el campo ya que no podía permanecer de pie más de un cierto tiempo. Según los médicos que me trataron esto era para toda la vida, no tenía ningún tipo de solución. La frustración se apoderó de mi. Tengo una tendencia innata a bloquearme cuando me frustro, lo que significa agachar la cabeza durante días y comunicarme lo justo y necesario para sobrevivir viendo las horas del día pasar, esperando que los pensamientos dejen de jugarme malas pasadas. Cuando esta fase pasa comienzo a buscar la solución al problema. Al surfear en la red me dí cuenta de que había bastante gente con esta dolencia que aportaban remedios para aminorar los sintomas. Años despues mis piernas son lo suficientemente fuertes como para proteger a mis rodillas de los numerosos impactos que sufren cada vez que salgo a entrenar.

Se que hay mucha gente que piensa que es un deporte completamente absurdo pero a mi particularmente me ha enseñado mucho más de la vida de lo que podría llegar a imaginarme cuando casi por casualidad me apunté a mi primera carrera. Estas son las 5 cosas que correr puede enseñarte sobre la vida si es que te decides a empezar.

1. Constancia. Durante años fui consumidora de gimnasio durante 6 meses al año, lo que significaba que me apuntaba en octubre aunque empezaba más bien en noviembre y lo dejaba en abril cuando empezaba a salir el sol. Claramente es imposible bajar de peso o conseguir músculo con tan poca constancia. Desde hace casi dos años intento salir a correr, ir a nadar o sacar la bici entre 1 y 4 veces por semana todos los meses del año, incluido el caluroso mes de agosto (esto significa levantarse a las 6:30 de la mañana y salir a correr antes de ir a trabajar). Por tanto he conseguido ver resultados que nunca antes había llegado a apreciar. Correr me ha enseñado que la constancia tiene su recompensa. ¿Acaso esta premisa no puede extrapolarse a cualquier aspecto de la vida?

2. Fijar metas y alcanzarlas (o al menos intentarlo). El principal propósito de correr es llegar a la meta, cualquiera que sea la que te hayas propuesto. Puede ser aguantar 20 minutos corriendo o completar una media maratón. Cuando corres compites solo contra ti mismo por lo que cada vez que entrenas o te apuntas a una carrera intentas mejorar el tiempo que ya habías logrado anteriormente. La vida es una carrera llena de metas que nos vamos fijando y nuestro objetivo es ir alcanzando dichas metas e ir superandonos a nosotros mismos cada vez un poquito más. 

3. Si tienes la pasión conseguiras las habilidades. Si quieres correr una 10K no creo que puedas hacerlo el primer día que decides salir a correr, a no ser que seas un deportista nato con los músculos muy preparados. Por ello, si tienes pasión por correr poco a poco irás consiguiendo las habilidades para completar una carrera de media distancia.  La pasión es el motor que nos impulsa a realizar todas y cada unas de las cosas que nos porponemos en esta vida. Si tienes habilidades pero no tienes pasión no conseguiras nada, ambas deben ir de la mano. 

Si tienes la pasión, adquirirás las habilidades

Si tienes la pasión, adquirirás las habilidades

4. Resiliencia. Muchas veces cuando quieres completar una larga distancia corriendo, un poco antes de llegar a la mitad de la carrera y hasta un poco despues de pasar el ecuador de la misma tu cabeza insiste en hacerte ver que no puedes continuar. Tus músculos están preparados, los has ido entrenando durante mucho tiempo, pero algo dentro de tí te susurra que es mejor parar, beber agua y sentarte. Es en ese preciso momento cuando la resilencia juega sus cartas. Claro que puedes, solo tienes que hacer un pequeño esfuerzo para seguir y por arte de magía todo parecerá más sencillo. La resiliencia es la capacidad que tenemos para superar las adversidades. 

5. No dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera tu mismo. Como comprenderéis después  de saber que mis rodillas eran más delicadas de lo normal mucha gente, incluida yo misma, pensaba que correr era totalmente desaconsejable y que aguantaría a lo sumo dos meses,  el tiempo que duró el entrenamiento para la primera carrera que completé. Durante esos meses sufrí sobrecarga de practicamente todos los músculos de mis piernas lo cual me llevó a pensar que este deporte simplemente no era para mi. Gracias a todos los fisios que me trataron y me animaron a continuar (¡hola chicos!) superé esa fase de negación y 10 meses después logré terminar mi primera carrera de 10 kilómetros. Ahora mismo escribo esto desde una isla en medio del mar de Andamán orgullosa de estar aquí, cuando hace unos días las lágrimas se me escapaban sin quererlo y me repetía a mi misma que no iba a ser capáz de seguir con lo que sea que esté intentando conseguir con este proyecto. Y es que como bien dice Murakami razones para tirar la toalla siempre hay muchas, pero para continuar solo hay unas pocas. No dejes que tu cabeza te saboteé ni que nadie intente frustrar tus sueños. 

sue_os

Y tú ¿A que estas esperando para salir a correr y comerte la vida a bocados?

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  1. rocio |

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